
Encuentro en la Bolsa
Celebrando los 35 años del Ibex

De la Bolsa a la Bolsa
El pasado 27 de abril se celebró un encuentro en la Bolsa de Madrid, organizado por el querido Instituto Español de Analistas (IEA), para celebrar, digamos que algo informalmente, el 35 aniversario del Ibex35.
Fue un encuentro titulado con el mismo título de mi libro: DE LA BOLSA A LA GLORIA. Con ello, se pretendía reconocer el papel de los mercados de valores en el desarrollo de la economía, reivindicando el papel de los agentes de cambio y Bolsa, que registraron sociedades, impulsaron el capitalismo popular, lideraron las privatizaciones codo a codo con la banca y fueron capaces de crear una industria financiera independiente.
De todo eso habla De la Bolsa a la gloria, un libro que narra las trayectorias de los fundadores de AB Asesores (Pedro Guerrero, Ignacio Garralda, Salvador García-Atance, junto a Santiago Eguidazu), Beta Capital (César Alierta), Renta 4 (Juan Carlos Ureta, junto a sus socios fundadores), Ibersecurities (Manuel Pizarro) y FG Valores (Francisco González).
No todos ellos eran agentes, pero sí todos eran 'bolseros'. Fueron clave en una etapa en la que España democratizó mercados y logró que sus compañías se internacionalizaran.
Además, muchos de ellos fueron los artífices del programa electoral del PP de 1996, que nos permitió entrar en el Euro y que permitió al propio partido repetir victoria electoral, esta vez con mayoría absoluta.
El evento estuvo moderado por Lola Solana, presidenta del IEA e intervinieron Juan Carlos Ureta, Pedro Guerrero e Ignacio Garralda.
¿Qué decir de cada uno? Ureta es fundador y presidente de Renta 4, hoy convertido en banco y un caso de éxito indiscutible. Guerrero ha sido presidente de Bankinter y Garralda es hoy el máximo ejecutivo de Mutua Madrileña.
Asistieron personas vinculadas del mundo bursátil: gestores, analistas, banqueros, ejecutivos… También vinieron algunas personalidades de nivel: Ángel Corcóstegui, Enrique Pérez-Plá, Jorge Sanz, personal de BME…
De la Bolsa a la gloria fue un proceso natural, casi físico, después de cerca de 20 años (entonces) ejerciendo el periodismo económico. En esa etapa, pude ser testigo desde una redacción de cómo las privatizaciones fueron exitosas sin excepción, comandadas por gente de la talla de Pablo Isla, Luis Gámir o Pedro Ferreras. Todas tuvieron tramo minorista, por lo que esa transferencia de riqueza financiera estuvo disponible para todo aquel que quiso. A partir de 10.000 pesetas, es decir, 60 euros.
Con posterioridad, las grandes firmas internacionales vinieron a comprar todas las sociedades de valores españolas. Había furor por España. Entre otras cosas, porque las empresas domésticas se internacionalizaron a toda prisa.
Después de muchos años escribiendo de economía, ese proceso era un hilo narrativo dentro de mí.
Sigo añorando esos tiempos, de fiscalidad baja, crecimiento, oportunidades, liderazgo. Hoy, tenemos lo contrario.